La vitamina D es un micronutriente clave que actúa más como una hormona que como una vitamina. Participa en la regulación del calcio, la salud ósea, la función muscular y el sistema inmune.
En adultos mayores, su deficiencia es altamente prevalente y clínicamente relevante.
¿Por qué es tan frecuente la deficiencia?
La evidencia muestra que la deficiencia de vitamina D es una de las más comunes a nivel mundial, especialmente en población mayor.
Entre las principales causas se encuentran:
- Baja exposición solar
- Ingesta insuficiente
- Menor capacidad de síntesis cutánea con la edad
- Enfermedades o fármacos que afectan su metabolismo
En población geriátrica, la prevalencia puede ser extremadamente alta. Estudios en adultos mayores con fractura de cadera reportan hasta 98% de hipovitaminosis D (deficiencia de vitamina D)
Señales de deficiencia de vitamina D
Aunque puede ser asintomática, la evidencia clínica describe manifestaciones frecuentes:
1. Debilidad muscular
La deficiencia de vitamina D se asocia a disminución de la fuerza muscular, lo que aumenta el riesgo de caídas en adultos mayores.
2. Dolor óseo
Niveles bajos afectan la mineralización ósea, generando dolor, especialmente en columna, pelvis y extremidades.
3. Mayor riesgo de fracturas
La deficiencia contribuye a huesos más débiles (osteomalacia) y empeora condiciones como la osteoporosis.
4. Fatiga y baja energía
Aunque más inespecífico, el cansancio persistente ha sido descrito en estados de déficit, posiblemente por su rol en función muscular e inflamación.
5. Mayor susceptibilidad a infecciones
La vitamina D modula la respuesta inmune, por lo que niveles bajos pueden asociarse a mayor riesgo de enfermedades.
¿Cómo abordar la deficiencia?
1. Exposición solar
Principal fuente de vitamina D. Sin embargo, en adultos mayores la síntesis cutánea es menos eficiente.
2. Alimentación
Fuentes dietarias incluyen:
- Pescados grasos
- Huevos
- Alimentos fortificados
Aun así, la dieta por sí sola suele ser insuficiente en esta población.
3. Suplementación (con indicación)
La suplementación puede ser necesaria, pero debe ser:
- Personalizada
- Basada en niveles séricos
- Supervisada por un profesional
Importante: el uso indiscriminado no está justificado y puede incluso generar efectos adversos si hay exceso.
La deficiencia de vitamina D es frecuente en persons mayores y tiene consecuencias importantes en la salud ósea y muscular.
Detectarla a tiempo permite intervenir de manera efectiva, pero siempre desde un enfoque basado en evidencia:
- Evaluar niveles
- Personalizar el tratamiento
- Evitar suplementación innecesaria
Referencias
Holick MF. Vitamin D Deficiency. En: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2024. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK532266/
Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), Universidad de Chile. Déficit de vitamina D: cómo nos afecta y cómo podemos obtenerla. Disponible en: https://inta.uchile.cl/noticias/210835/deficit-de-vitamina-d-como-nos-afecta-y-como-podemos-obtenerla
Rodríguez et al. Deficiencia de vitamina D en adultos mayores. Revista Chilena de Nutrición. Disponible en: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182020000500830
Schweitzer D et al. Prevalencia de deficiencia de vitamina D en adultos mayores con fractura de cadera en Chile. Rev Med Chile.